¿Cómo adaptarse al cambio, utilizando la inteligencia emocional?

adaptarse al cambio

Te has visto en una reunión, donde tu jefatura dice algo similar a: “Tendremos una nueva estrategia…”

Y te ves a ti mismo o a otros compañeros pensando “OK, ya se pusieron creativos, qué se les ocurrió ahora?” O, incluso se te ha salido un “pero si eso ya lo intentamos y no resultó”

Los cambios, sin una buena conducción, generan cansancio, miedo, ansiedad y frustración.

Debido a que el cambio puede ser agotador física y emocionalmente, a menudo se genera una resistencia a éste.

Aquí, la adaptabilidad, una competencia crítica de inteligencia emocional, es clave para romper este ciclo.

Lo bueno, es que es una habilidad que podemos aprender. 

De hecho, en nuestro trabajo como coaches, suele ser un tema recurrente. Están cansados ​​de sentirse frustrados y enojados por los cambios en el trabajo y quieren ser vistos como adaptables en lugar de resistentes.

La próxima vez que te veas frente a la posibilidad de un cambio en tu organización, revisa estas tres estrategias para que puedas adaptarte al cambio y, no sólo, soportarlo!

  1. Pregúntate honestamente ¿Por qué me estoy resistiendo?

Comprender las razones de nuestra resistencia requiere un alto nivel de autoconciencia. Y muchas veces, necesitaremos ayuda para hacernos estas preguntas y llegar a esas causas.

Lo bueno de encontrar esas causas es que nos permite pensar estrategias.

Por ejemplo, si nos resistimos porque tenemos temor que con ese cambio no podamos ser igualmente competentes como antes, podemos generar un plan de aprendizaje.

O, si estamos anticipando que perderemos autonomía en ese cambio, podemos ver alternativas para participar en el proceso desde sus inicios.

  1. Reconoce y cuestiona el juicio o creencia que está a la base de tu reacción de resistencia.

Nuestras reacciones emocionales a menudo responden, también, a creencias que tenemos.

Por ejemplo, “ok, tengo temor… creencia a la base: con este cambio perderé cosas que me importan”. O, “ok, reconozco mi rabia… creencia a la base: considero que estos cambios son injustos para mi”

Entonces, pregúntate: ¿Cuál es mi emoción principal asociada con este cambio?, y luego: ¿cuál es el pensamiento/creencia/juicio que tengo al respecto?”.

Con esto, podremos ir a buscar datos o hechos que cuestionen nuestra creencia.

  1. Asumamos nuestro “aporte” al problema.

Esta parte no siempre es fácil de confesar, pero es un paso importante para ser inteligentes, emocionalmente hablando.

Por ejemplo, puede que cuando escuchas de este cambio te pongas tenso y te surgen generalmente frases “negativas”, que ponen de manifiesto los obstáculos y las dificultades (pero nada más que eso). Y, con humildad, puedes ver que cuando te pones en esa postura cuesta encontrar soluciones, cuesta conversar respecto de mejoras y el clima emocional también se tensa, haciendo el cambio más difícil para todos.

La capacidad de adaptarse es una ventaja competitiva para un líder. ¿Cómo te ha ido con los cambios que no te gustan?

Basado en el artículo: Cómo aceptar el cambio utilizando la inteligencia emocional. HBR. Wiens y Rowell. Diciembre 2018

 


Deja una respuesta

Tu dirección de correo no se hará público. Sólo la pedimos para poder responderte por interno, si es necesario.

cuatro + 13 =



Hablemos por WhatsApp

Usamos cookies para asegurar que te damos la mejor experiencia en nuestra web. Puedes ver toda la información en la política de privacidad.